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Definición de Células del Tejido Óseo funciones, y diferencias

Tatiana Bengochea
Lic. en Ciencias Biológicas

El tejido óseo es un tipo de estructura conjuntiva que brinda soporte al organismo permitiendo que este pueda sostenerse a sí mismo. Los tejidos conjuntivos se caracterizan por tener una abundante matriz extracelular, y en el caso del tejido óseo, esta matriz tiene un alto grado de dureza, ya que se encuentra mineralizada.

Aunque no lo parezca, el hueso es un tejido vivo formado por distintos tipos de células, entre las que podemos encontrar a los osteoblastos, los osteocitos, las células osteoprogenitoras, y a los osteoclastos, entre otras.

Funciones de las células Osteoblastos

Los osteoblastos son células óseas jóvenes que se caracterizan por formar activamente nueva matriz ósea. Para esto, sintetizan y secretan principalmente colágeno tipo I, que representa el 90% de las proteínas totales en la misma, como así también otras proteínas componentes de la matriz.

Los osteoblastos también juegan un papel central en la calcificación de la matriz ósea secretando fosfatasa alcalina, que indirectamente aumenta la concentración de calcio en donde se debe producir la mineralización. Gracias a esto, los huesos conforman un gran reservorio de calcio para el organismo.

Luego de que los osteoblastos forman la matriz ósea a su alrededor, y esta se mineraliza (se endurece), quedan contenidos y se transforman en osteocitos. A pesar de quedar contenidos, tienen prolongaciones citoplasmáticas que se conectan con otras células óseas y permiten que se produzca comunicación entre ellas.

Células Osteocitos

De acuerdo con lo visto en el apartado anterior, los osteocitos son entonces las células maduras del tejido óseo, que quedaron contenidas en la matriz ósea que formaron cuando eran osteoblastos.

Los osteocitos cumplen una función de mantenimiento de la matriz ósea, ya que tienen la capacidad de formar nueva matriz, pero también participan en su degradación. Se cree que la función ‘’degradativa’’ de los osteocitos no está tan relacionada con el remodelado de los huesos, sino más bien con el mantenimiento de las concentraciones de calcio sanguíneo adecuadas (el calcio cumple infinidad de funciones en el organismo y el balance de la concentración sanguínea de calcio es vital para su correcto funcionamiento).

Los osteocitos responden principalmente a estímulos mecánicos que se pueden producir sobre el hueso, como por ejemplo el aumento del peso que deben sostener o cambios en la gravedad.

Al igual que los osteoblastos que una vez fueron, mantienen las prolongaciones citoplasmáticas que los conectan con las otras células del tejido óseo y permiten que funcione como una unidad gracias a la comunicación intercelular.

Células osteoprogenitoras

Las osteoprogenitoras derivan de células madre mesenquimáticas que se encuentran en la médula ósea. Estas células madre tienen el potencial de diferenciarse en muchos tipos celulares diferentes de acuerdo a las señales químicas que reciban.

Las osteoprogenitoras se ubican en las superficies interna y externa del hueso, como así también alrededor de los vasos sanguíneos que lo irrigan. Se mantienen en un estado pasivo hasta que ciertos estímulos moleculares que indican la necesidad de formar nueva matriz ósea activan su diferenciación hacia osteoblastos, que son las células secretoras más activas, que mencionamos anteriormente.

Células Osteoclastos

Los osteoclastos derivan de una línea celular diferente de la que origina a los osteoblastos y osteocitos. En el caso de los osteoclastos, esta línea celular está asociada con la formación de las células fagocíticas del cuerpo, como por ejemplo los macrófagos.

Los osteoclastos cumplen la función de degradar el hueso en las zonas en las que se requiere realizar un remodelado de lo matriz ósea. Para esto, al igual que las demás células que mencionamos anteriormente, responden a diferentes estímulos tanto mecánicos como moleculares que aumentan o disminuyen su actividad.

Se caracterizan por tener múltiples núcleos y por presentar muchos repliegues en su membrana plasmática en la zona que está en contacto con la matriz ósea que se está degradando. Esto permite que aumente la superficie de contacto entre el osteoclasto y la matriz, tanto para la liberación de enzimas hidrolíticas y protones que producen la degradación en sí, como para la absorción de los productos de desecho resultantes, que son digeridos y liberados en otra región de la membrana plasmática del osteoclasto.

Una vez que termina la degradación de la porción de matriz ósea en cuestión, el osteoclasto que intervino muere por apoptosis.

La importancia del balance entre los distintos tipos celulares del tejido óseo

Los huesos no están formados por tejidos estáticos, aunque su apariencia rígida pueda sugerir esto. Al contrario, son estructuras en transformación, que sufren una constante remodelación gracias a la actividad de las diferentes células que lo componen. Esto se evidencia aún más en el período embrionario y durante la etapa de crecimiento, pero sigue sucediendo durante toda la vida del individuo.

Para que se produzca este remodelado, es necesario que haya un perfecto balance entre la actividad de las células formadoras de matriz ósea (osteoblastos) y las células que degradan dicha matriz (osteoclastos). Los osteocitos, como vimos, también juegan un papel central en el mantenimiento del tejido óseo y en el balance del calcio entre los huesos y la sangre.

Si se altera el balance entre las actividades contrapuestas de las células mencionadas, pueden aparecer enfermedades como la osteoporosis (disminución progresiva de la densidad ósea) o la osteopetrosis (enfermedad congénita que produce un aumento fuera de lo normal en la densidad ósea). Ambas enfermedades hacen que los huesos sean más frágiles y se fracturen con mayor facilidad.

Referencias bibliográficas

• Ross, M. H. & Pawlina, W. (2012). ''Histología''. Buenos Aires: Médica Panamericana.

• Curtis, H. y Cols. (2008). ‘’Biología’’. Séptima edición. Buenos Aires: Médica Panamericana.

Autora

Escrito por Tatiana Bengochea para la Edición #102 de Enciclopedia Asigna, en 07/2021. Tatiana es Lic. en Ciencias Biológicas y Prof. en Biología. Graduada en la UBA, Arg.