Principal - Política

Definición de Abstencionismo Electoral tipos (ativo, pasivo y técnico), y consecuencias

Ángeles Ortiz-Espinoza
Lic. en Ciencias Políticas

El abstencionismo, en el marco de un proceso electoral, es cuando el ciudadano decide no participar en el sufragio, ya sea por decisión propia o una imposibilidad. El elemento fundamental en todo régimen democrático es la facultad que tiene la ciudadanía de poder elegir a sus gobernantes, en este sentido, el acto de votar es una parte esencial de un sistema político que se hace llamar democrático. Así pues, en las sociedades democráticas, el derecho al voto posibilita la participación electoral de la ciudadanía y ha de estar garantizado legalmente, sin embargo, salvo en circunstancias específicas, el ejercerlo o no depende de aquel que ostenta la capacidad de votar.

Tipos de abstencionismo

Muchas veces se ha dicho que el abstencionismo está relacionado con cierto grado de desencanto o inconformidad por parte de la ciudadanía en cuanto al funcionamiento de las instituciones públicas, lo cual conlleva una pérdida de legitimación de las mismas que ocasiona el desinterés de los ciudadanos en la participación política y electoral. Pese a lo anterior, el abstenerse de participar en el proceso electoral de un país o región, puede deberse a múltiples causas y puede tener diversas lecturas, mismas que no son fáciles de dilucidar debido a que cada uno de los ciudadanos puede tener las más variadas razones para no querer (o no poder) participar en las elecciones.

De acuerdo a Chaparro Medina, el no participar en los sufragios como consecuencia de un completo rechazo hacia el sistema político se conoce como abstencionismo activo. Por otro lado, el autor llama abstencionismo pasivo al no presentarse al proceso electoral cuando ocurre lo opuesto, esto es, cuando existe una completa satisfacción con el sistema y se tiene la seguridad de que la legitimación es tan alta y el apoyo a quienes se postulan en las elecciones es tan contundente, que no es necesario asistir a los comicios pues se sabe de antemano quién obtendrá el triunfo en los sufragios.

El mismo autor también reconoce otro tipo de abstencionismo al cual llama abstencionismo técnico. Este último se caracteriza porque las causas por las cuales las personas no acuden a ejercer su derecho al voto son causas completamente ajenas a ellas. Algunos ejemplos pueden ser: desastres naturales, problemas de salud, situaciones de violencia o inseguridad pública, simples errores en las listas nominales o insuficiencia en el número de boletas electorales.

Efectos y consecuencias

Al igual que ejercer el derecho al voto, el abstencionismo, en determinados casos, también representa una manifestación de la opinión, la percepción o el grado de satisfacción de la ciudadanía con el sistema político o con los candidatos que participan en la jornada electoral. Sin embargo, también es cierto que cuando el grado de abstencionismo es demasiado elevado, las elecciones, y por ende los candidatos elegidos y las instituciones que representan, pierden legitimidad ante los ciudadanos.

Sin duda, lo anterior provoca un debilitamiento del sistema político en sí mismo, por lo que es deseable que las tasas de no participación electoral sean lo más bajas posibles. En este sentido, una de las soluciones más frecuentes para evitar, o al menos para disminuir el abstencionismo es estipular la obligatoriedad del voto en la normativa correspondiente. En el caso de México, el artículo 36 de la Constitución Política del país estipula que el votar en las elecciones correspondientes es parte de las obligaciones de todo ciudadano de la nación, sin embargo, no se establece ningún tipo de castigo o penalización en caso de que esta obligación no se cumpla, es decir, el voto tiene la condición de obligatorio por ley, pero no hay coacción que la haga valer.

Contrariamente, en varios países de América Latina el ejercer el voto es una obligación ciudadana de forma y de facto; el no participar en la jornada electoral implica una serie de penalizaciones o sanciones a las que se hacen acreedores los ciudadanos que no participan en los sufragios. Tal es el caso de países como Brasil, Argentina, Perú o Chile, en donde las sanciones van desde simples multas o advertencias, hasta condenas en prisión.

Autora

Escrito por Ángeles Ortiz-Espinoza para la Edición #105 de Enciclopedia Asigna, en 11/2021. Ángeles es Lic. en Ciencias Políticas, artista plástica y de la escena, escritora e investigadora social, con amplia experiencia en publicaciones a nivel académico y literario.