Definición de Verso, Estrofa, Métrica y Sinalefa ejemplos, y elementos

Tradicionalmente, la poesía se ha distinguido de la narrativa por la forma en que está organizada y por ciertas características que atienden a la musicalidad de la lengua como, por ejemplo, la rima. Además, existen otros elementos que dan forma y constituyen la base de la escritura poética debido a las posibilidades que ofrecen, entre ellos se encuentran el verso, la estrofa, la métrica y la sinalefa.

Verso

Un verso es una unidad poética, inferior a una estrofa, sujeta a aspectos como la métrica, el ritmo y otros; además, es de suma importancia, puesto que es la medida básica de la poesía. Desde la antigüedad existen distintos tipos de versos, algunos considerados de arte mayor (designados así por su mayor longitud y complejidad para manejarlos) y otros de arte menor (por componerse de un número inferior de sílabas y ser de más fácil manejo); no obstante, las últimas expresiones en poesía comenzaron a dejar de lado el conteo de sílabas y a inclinarse por el denominado verso libre.

Musicalidad: Debido a la naturaleza sonora del lenguaje, la longitud de un verso está determinada por la respiración y cadencia que este ofrece, es decir, como unidad literaria, el verso depende de la respiración que organiza toda enunciación verbal. El verso es un enunciado que expresa una idea completa o que puede contribuir a la transmisión de un mensaje mayor dividido en varios versos.

“Y cómo vibrarán sus manos en la melopea
Entonces con un hacha destrozo el piano.”

En estos versos de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi se puede apreciar la explicación dada líneas arriba: cada verso es una unidad sonora, en cierto modo independiente, delimitadas por el ritmo que la poeta imprimió en ellas. Si se colocara una sílaba más o una menos se rompería el ritmo que le otorga su belleza musical: es como si en la letra de una canción, con una estructura dada, se añadieran más palabras que estuvieran fuera de dicha estructura.

Naturaleza plástica: Otro aspecto fundamental de un verso, además de lo musical, es su naturaleza plástica, es decir, la capacidad que tiene para generar imágenes. El poema “Peces voladores” del poeta mexicano José Juan Tablada es ejemplo de esto:

“Al golpe del oro solar
estalla en astillas el vidrio del mar.”

Este pequeño poema, constituido por esos dos versos, pinta una imagen hermosa de los rayos del sol reflejándose en el agua como si fueran miles de peces.

Ritmo: Por último, para el verso es fundamental el ritmo, compuesto por la regularidad y variación de los acentos: las sílabas con mayor intensidad sonora a lo largo de un verso. Si retomamos los versos de Tablada podemos apreciar que en el caso del primero los acentos están distribuidos en la segunda, quinta y octava sílabas; por su parte, en el segundo corresponden a la segunda, sexta, novena y décima segunda sílabas:

“Al golpe del oro solar
estalla en astillas el vidrio del mar.”

El género lírico se distingue del género narrativo en parte por la utilización del verso. En efecto, en el primero, la existencia de este elemento siempre estará presente, a pesar de que sea un verso carente de rima y metro. En el género lírico también es posible observar la existencia de historias con su correspondiente introducción, nudo y desenlace, pero las mismas se cuentan mediante la utilización de esta unidad. En este sentido, cabe señalarse que existe una estrecha relación entre el verso y el relato de historias. En el pasado remoto la población era iletrada y la transmisión oral tenía una gran relevancia; así, era posible encontrar hombres dedicados al entretenimiento cuya función era la de relatar historias asombrosas, relato que se ordenaba bajo la musicalidad de los versos.

Como se ha sugerido, en el pasado, para hacer referencia a la estructura de un verso, la recurrencia al metro era obligada. Esto significa que cada verso tendría un determinado número de sílabas, circunstancia que generaba cierto ritmo en el poema; la existencia de una rima, por otro lado, era un elemento optativo. No obstante, a partir de finales del siglo XIX y principios del siglo XX comienza a existir un cuestionamiento de estas obligaciones en el género lírico. Es así como se popularizó el verso libre, en donde no existía ninguna cantidad de sílabas predefinidas. Un típico caso de autor consagrado que hizo uso del verso libre de forma notable es Walt Whitman en su obra “Hojas de Hierba”, con una influencia profunda hasta el punto de dejar de lado el cultivo del conocimiento de la métrica.

Estrofa

Una estrofa es un conjunto de versos sujetos a una medida específica. Las estrofas reciben su nombre de acuerdo con el número de versos que las conforman. Por ejemplo, un cuarteto es una estrofa compuesta por cuatro versos, mientras que un terceto es aquella constituida por tres versos. En la poesía tradicional, las estrofas forman parte de estructuras poéticas fijas cuyo ritmo está determinado por dicha organización. Por ejemplo, un soneto es una composición formada por cuatro estrofas: dos cuartetos y dos tercetos, de versos endecasílabos (once sílabas). Esta organización demanda que la décima sílaba de cada verso sea fuerte par terminar en una suave:

Detente, sombra de mi bien esquivo
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Además de la métrica, el soneto debe tener rima consonante, organizada de la siguiente forma ABBA, es decir, el primer verso rima con el cuarto y el segundo con el tercero.

Debido a que la poesía contemporánea es mucho más experimental, la estrofa ha sufrido múltiples cambios y ya no es tan necesario el ajustarse a una medida en concreto: un verso podría constituir toda una estrofa o poema, o todo un poema podría ser una sola estrofa.

Métrica

La métrica hace referencia al número de sílabas que componen un verso. La métrica es uno de los elementos más importantes en la poesía para lograr musicalidad y cadencia. Los versos reciben su nombre de acuerdo con el número de sílabas que los componen, de esta manera un octosílabo es un verso de ocho silabas, el heptasílabo es el que está conformado por siete, etc.

Por una mirada un mundo,
por una sonrisa un cielo,
por un beso, yo no sé
qué te diera por un beso

Estos versos del poeta español Gustavo Adolfo Bécquer son octosílabos pues están conformados por ocho sílabas. El octosílabo es el verso por excelencia de la lengua española y fue muy cultivado por la lírica trovadoresca.

En esta clasificación destacan, por sus posibilidades sonoras, el endecasílabo, el verso de once sílabas, y el alejandrino, compuesto por catorce:

Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

En estas líneas del poeta peruano César Vallejo se puede apreciar la métrica tan peculiar del verso alejandrino en la que, al ser de catorce sílabas, la respiración necesita hacer una pausa en medio de él obteniendo así dos versos iguales, llamados hemistiquios, de siete de versos cada uno: “Serán tal vez los potros” y “de bárbaros Atilas”.

Sinalefa

La sinalefa es la unión de la vocal final de una palabra con la inicial de la siguiente, formando de este modo una sola sílaba. La sinalefa es, por lo tanto, un recurso métrico que permite al poeta ajustar un verso a una medida específica: octosílabo, endecasílabo, alejandrino, etc. Los siguientes versos del poema “Límites” del argentino Jorge Luis Borges son ejemplo de sinalefa:

De estas calles que ahondan el poniente
Una habrá (no sé cuál) que he recorrido

Los elementos resaltados en negritas corresponden a las vocales que se unen para formar una sola sílaba: “de con e”, “que con a” (en el primer verso) y “Una con ha” y “que con he” (en el segundo verso). Con este recurso, Borges logró ajustar la métrica de los versos al endecasílabo pues cada uno de ellos posee once silabas.

Definición siguiente. Poesía Contemporánea >>

Autor

Escrito por Marcelo Jesús Salazar Martínez para la Edición #114 de Enciclopedia Asigna, en 08/2022. Marcelo es licenciado en Lingüística y Literatura Hispánica, actualmente estudia la maestría en Literatura Hispanoamericana con PNCP en la BUAP y se especializa en narrativa fantástica hispanoamericana de los siglos XIX, XX y XXI.