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Definición de Debate

Kupicoo

Un debate es ante todo un acto de comunicación mediante el cual varias personas dan su opinión sobre uno o varios temas intentando defender su punto de vista.

Objetivos del debate

La finalidad de un debate debe ser conocer las diversas posturas existentes sobre un tema concreto, para a partir de ahí intentar encontrar una solución conjunta. Es por ello, que el debate será más rico tanto en cuanto mejores y más completos sean los argumentos expuestos.

Además, no cabe desdeñar la función educadora del debate pues permite a sus participantes y oyentes conocer nuevas posturas que se complementen con sus ideas originales consiguiendo un mayor enriquecimiento personal.

El debate como confrontación de ideas

En el ámbito periodístico el debate es una magnífica herramienta para enfrentar ideas contrapuestas sobre prácticamente cualquier materia. Permite conocer las opiniones de expertos sobre las noticias de actualidad o temas candentes que afectan a la población como pueden ser una próxima celebración de elecciones, la adopción de nuevas políticas económicas por parte del gobierno o simplemente el análisis del resultado de un partido de la selección nacional.

En un debate formal, la figura del moderador resulta esencial para poner orden y evitar que la discusión alcance tonos en los que los participantes no puedan expresar de forma adecuada sus opiniones. Entre sus características debe destacar la ecuanimidad, pues es fundamental que no muestre ninguna clase de favoritismo durante el debate y se asegure de que todos los participantes tengan los mismos espacios de tiempo para poder expresarse.

En más ocasiones de lo que resultaría deseable, los debates se ven ensuciados por los intereses personales de los participantes, quienes distorsionan la realidad a su antojo y no buscan la confrontación de ideas y puntos de vista, sino que simplemente ven el debate como una mera competencia en la que su único objetivo es salir vencedores.

Esta es la tónica habitual en los debates políticos, en los que, más que llegar a una conclusión o tratar de alcanzar una conclusión final que tenga en cuenta los distintos puntos de vista, se utilizan como arma arrojadiza, propagandística y/ o electoral. En este tipo de debates, las posturas suelen permanecer inamovibles de principio a fin, lo que en definitiva termina por desvirtuar el concepto mismo de debate, ya que el objetivo último no es enriquecerse con diferentes perspectivas de un mismo tema, sino tratar de demostrar que la postura del adversario es errónea.

En cualquier caso, el buen debate es aquel que continúa una vez terminado. Ese cuyas ideas han calado entre espectadores y participantes y estos buscan seguir profundizando sobre el tema enriqueciendo sus ideas personales con nuevas perspectivas.

Escrito por Hernán Salazar para la Edición #30 de Enciclopedia Asigna, en 09/2015.