Definición de las Cruzadas de la Iglesia Católica historia, y características

Mercedes Roch
Lic. en Historia

Al hablar de las Cruzadas nos referimos a las nueve campañas militares que se llevaron a cabo entre los años 1096 y 1291. Las mismas fueron impulsadas por el Papa de Roma y tuvieron como objetivo explícito la recuperación de los Santos Lugares que habían sido tomados por los turcos selyúcidas en el año 1070. Sin embargo, la preocupación ante el avance del Islam no fue el único motivo de las Cruzadas, sino que también estuvieron motivadas por las necesidades expansionistas de la nobleza feudal europea.

Estas campañas tuvieron un gran impacto, ya que provocaron la muerte a millones de personas. Asimismo, fortalecieron el liderazgo del Papa, agravaron el conflicto entre la Iglesia de Roma y la Iglesia ortodoxa, debilitaron a los señores feudales y fortalecieron a las incipientes burguesías.

Origen histórico

A partir del mandato de Basilio II, quien gobernó entre el año 976 y el año 1025, el Imperio Bizantino concentró el poder en Oriente debido a que se encontraba ubicado geográficamente en medio de las principales rutas comerciales, poseía una gran cantidad de territorios administrados y tenía un fuerte ejército profesionalmente organizado. Asimismo, el emperador había logrado anular a los enemigos cercanos a la frontera. De esta forma, a principios del siglo XI, el Imperio Bizantino se encontraba en su máximo esplendor.

Sin embargo, los herederos de Basilio II no supieron continuar con su mandato y, a su muerte, no pudieron hacer frente las invasiones de los turcos selyúcidas que provocaron la debacle del Imperio el cual se vio obligado a ceder gran parte del territorio del Asia Menor a los invasores. Asimismo, los turcos continuaron avanzando por las actuales Siria y Palestina y, para el año 1070, tomaron la ciudad de Jerusalén. Así fue que se instaló el temor respecto de que los musulmanes pudieran subyugar y eliminar al cristianismo.

Para el año 1081, Alejo I Comneno asumió el trono del Imperio Bizantino y destinó sus principales esfuerzos a frenar el avance turco sobre la región. Para lograrlo, el emperador solicitó ayuda a la Iglesia católica de Roma, con la cual se habían roto las relaciones a partir del Gran Cisma de 1054. Ante el pedido de ayuda, el Papa Urbano II convocó a un concilio en Plasencia en el año 1095. Si bien en este concilio no se logró un acuerdo debido a los enfrentamientos entre los obispos y el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Enrique IV, sí sirvió para dar cuenta de la voluntad del Papa de intervenir en el conflicto entre turcos y bizantinos.

Posteriormente, en el año 1095, el Papa volvió a convocar a un concilio, esta vez en Clermont. A partir del mismo finalmente se desencadenó la Primera Cruzada con el objetivo de recuperar la Tierra Santa, Jerusalén. Desde ese momento, entre los siglos XI y XIII, se llevaron a cabo nueve Cruzadas en total.

Características

Las Cruzadas fueron campañas militares y religiosas que se llevaron a cabo en entre los siglos XI y XIII en el escenario geográfico del Mediterráneo Oriental. Las mismas contaron con una serie de características particulares.

En primer lugar, las Cruzadas estuvieron motivadas por cuestiones religiosas relacionadas con la preocupación de la Iglesia católica frente al avance del Islam. No obstante, no hay que perder de vista que también tuvieron relación con las necesidades expansionistas de la nobleza feudal que buscaba conquistar nuevas tierras y obtener riquezas.

En segundo lugar, las Cruzadas fueron impulsadas por el Papado de Roma y apoyadas por los principales reinos católicos. De hecho, los cruzados (cuyo nombre provenía de la cruz roja que llevaban cosida en el pecho), tomaban votos religiosos temporarios y se les otorgaba la indulgencia por sus pecados.

Por otro lado, las Cruzadas implicaron la persecución, tortura y muerte de millones de musulmanes y judíos. De hecho, el islam era considerado como el enemigo que había que aniquilar, a la vez que fue a partir de estas campañas militares que surgieron los primeros pogromos. Así, las Cruzadas tuvieron como consecuencia la muerte de una gran cantidad de personas.

Finalmente, las Cruzadas se caracterizaron por fortalecer el liderazgo del Papado y por expandir el catolicismo hacia oriente. Asimismo, tuvieron un rol fundamental en el debilitamiento de los señores feudales, debido a sus muertes o ausencias prolongadas, y en el crecimiento de las burguesías que se vieron fortalecidas por el aumento del tráfico entre oriente y occidente.

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Referencias bibliográficas

Riley-Smith, J. (2012), “¿Qué fueron las Cruzadas?”, Barcelona: Acantilado.

Zaborov, M. (1988), “Historia de las Cruzadas”, Madrid: Akal.

Autora

Escrito por Mercedes Roch para la Edición #119 de Enciclopedia Asigna, en 12/2022. Mercedes es Profesora y Licenciada en Historia, egresada de la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Maestranda en Estudios Culturales Latinoamericanos. Autora de Primeras (Editorial Malisia).