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Definición de Utilidad, Utilitarismo, y Ley de Utilidad Marginal Decreciente

Angel Larrama
Lic. en Economía (UdelaR)

Definición

La utilidad es un concepto de la teoría económica que sirve de medida abstracta de la satisfacción o felicidad que un consumidor recibe de una determinada canasta de bienes y servicios. En estos términos, se dice que un consumidor prefiere una canasta de bienes y servicios a otra, cuando la canasta preferida le ofrece un mayor nivel de utilidad (satisfacción o felicidad) que aquella que no es preferida. Surge dentro de la escuela de filosofía política conocida como utilitarismo, que es una de las corrientes de pensamiento que mayores desarrollos ha generado en la teoría económica.

Los fundadores del utilitarismo son los filósofos ingleses Jeremy Bentham (1748-1832) y John Stuart Mill (1806-1873). Estos autores proponían aplicar la lógica de la toma de decisiones individual a los problemas sociales. En esta doctrina, es clave la noción de utilidad –entendida como el nivel de felicidad o satisfacción de una persona – como medida del bienestar, y, según los utilitaristas, la utilidad debe ser el objetivo de las acciones privadas y públicas.

En consecuencia, el objetivo del gobierno, debe ser maximizar la suma de utilidad lograda por todos en la sociedad –notemos la similitud en el uso del concepto de utilidad y el concepto de felicidad. No obstante, las “felicidades” de los individuos pueden entrar en conflicto, ya que, en algunos casos el aumento en la felicidad de uno puede ocasionar la disminución en la felicidad de otro. Es así que, considerando estos casos de conflicto, donde no es posible lograr una mayor felicidad para todos los integrantes de la sociedad, debe elegirse la alternativa que ofrezca la mayor felicidad para el mayor número de personas.

En este marco, surge la necesidad de cuantificar la utilidad, para lo cual, Bentham propone un cálculo de la felicidad (utilidad), y en su libro “An Introuction to the Principles of Morals and Legislation” expone una metodología para sumar y restar placeres y dolores, con la idea de maximizar el bienestar general, definiéndolo a este como la suma de las utilidades individuales.

La función de utilidad

La utilidad es un elemento clave en la teoría económica para analizar la forma en que los individuos toman sus decisiones de consumo, a partir de sus prioridades, sus objetivos y de los recursos que disponen. Este análisis supone que las personas tienen preferencias que se pueden representar a partir de una función matemática denominada función de utilidad, la cual asigna un valor numérico a las diferentes opciones de consumo –representadas por distintas canastas de bienes y servicios – que se le pueden presentar a un consumidor, de forma que, cuanto más alto sea el valor que asigna la función de utilidad, más preferida será la opción de consumo considerada.

El análisis económico supone que los consumidores realizan una elección entre las distintas opciones que están a su alcance y seleccionan aquella canasta de bienes y servicios que maximiza el valor de su función de utilidad. Dicho de otra manera, la teoría del consumidor se basa en la premisa que las personas eligen la mejor opción entre las que tienen a su alcance, y esa mejor opción, les permite maximizar su satisfacción o lo que es lo mismo, maximizar su función de utilidad.

La función de utilidad no considera las variables económicas, sino que concentra la elección del consumidor en sus gustos o preferencias entre los distintos bienes y servicios, y en consecuencia, la función de utilidad refleja un análisis psicológico, social, cultural e incluso nutricional del consumidor y los bienes y servicios que demanda.

El papel central de la función de utilidad es que permite ordenar las preferencias del consumidor, para poder elegir aquella combinación de bienes y servicios que le reporte mayor utilidad. Esto implica que cuando se analiza una función de utilidad, importa el orden que nos da la función de utilidad, y no el número en sí mismo, que por otra parte, no representa nada de valor. Por ejemplo, si tenemos un nivel de utilidad de 100, este número no dice nada por sí solo, sino que cobra sentido cuando lo comparamos con otro nivel de utilidad, por ejemplo, de 80, y en ese caso podremos concluir que el consumidor preferirá la canasta de bienes y servicios asociada al primer nivel de utilidad (100) que la canasta correspondiente al segundo (80).

Utilidad marginal y la ley de utilidad marginal decreciente

En economía se entiende por utilidad marginal, al cambio que ocurre en el nivel total de utilidad del individuo, como consecuencia de un cambio de una unidad en el consumo de un bien o servicio. En otras palabras, la utilidad marginal se puede definir como la utilidad adicional que se obtiene por cada última unidad adicional consumida de un bien o servicio. Para comprender mejor el concepto, podemos pensar el siguiente ejemplo, supongamos que un consumidor come tres manzanas, obteniendo un determinado nivel de utilidad. Si decide consumir una manzana más, la satisfacción adicional que le reporta esa unidad de fruta, será la utilidad marginal de la última manzana consumida.

Sobre la utilidad marginal recae una regla muy importante en economía, conocida como ley de utilidad marginal decreciente, que señala que a medida que aumenta la cantidad consumida de un bien o servicio, tiende a disminuir su utilidad marginal, es decir, el nivel de felicidad o satisfacción que ofrece un bien se reduce a medida que consumimos más unidades del bien. Por ejemplo, imaginemos que tenemos sed y vamos a tomar agua de un dispensador. Seguramente, disfrutemos mucho beber el primer vaso de agua, pero el segundo –si bien nos dará satisfacción – muy probablemente no ofrezca la misma utilidad que el primero; en tanto que, un tercer vaso de agua, nos aportará menos utilidad que el segundo y que el primero, y así sucesivamente. Esta es la idea de la ley de utilidad marginal decreciente, la cual se supone que aplica para la amplia mayoría de los bienes e intuitivamente se relaciona con la idea de que consumir más de lo mismo me aporta gradualmente cada vez menos utilidad o satisfacción.

Fuentes bibliográficas

– Montero Granados, R. (2020). Historia del Pensamiento Económico (una versión española). Papeles en Economía Aplicada. WP 7/2020.

– Mankiw, N. Gregory. (2012) Principios de economía, Sexta edición.

Autor

Escrito por Angel Larrama para la Edición #104 de Enciclopedia Asigna, en 10/2021. Ángel es Licenciado en Economía, formado en la UdelaR, Uruguay