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Definición de Punto y Seguido, Punto y Aparte, y Punto Final diferencia, y ejemplos

Los puntos posibilitan distinguir entre una idea y otra, comparable a las pausas en el habla (cuando hablamos utilizamos pausas y silencios para distinguir entre ideas), y cuya distinción es fundamental para transmitir y leer correctamente un mensaje escrito, por lo tanto, de acuerdo con la duración de la pausa y el contenido del mensaje, el punto podrá ser seguido (plantea la continuidad asociada a una idea, como la pausa más breve), aparte (permite un espacio dentro del desarrollo de una idea para elaborarla respecto de una mejor experiencia y comprensión lectora) o final (concluye un texto en el que pueden englobarse una o varias ideas).

Cuando redactamos un texto (una carta, un mail, un trabajo escolar, etc.) utilizamos una serie de elementos que nos van a permitir transmitir adecuadamente nuestro mensaje. Así, como un edificio necesita mucho más que solo ladrillos para ser construido, un texto también necesita mucho más que solo palabras para estar bien redactado. Uno de los aspectos fundamentales para la correcta redacción es conocer las reglas gramaticales. Dentro de ellas, el uso de los signos de puntuación tiene un lugar muy importante porque en él se encuentra mucho del éxito de la redacción.

Punto y seguido

El punto y seguido se utiliza para indicar una pausa pequeña. En términos de redacción, la función del punto y seguido es concluir una idea completa, cuyo contenido temático seguirá desarrollándose en las siguientes oraciones. En otras palabras, el punto y seguido separa oraciones que hablan de un mismo tema. Veamos el siguiente ejemplo:

Francisco Tario es uno de los escritores más importantes de la segunda década del siglo XX en México. Sus cuentos abordan temas de interés existencial al cuestionar el sentido de la vida misma.

Observemos cómo las dos oraciones separadas por el punto y seguido tienen en común el mismo tema: explicar la figura del escritor mexicano Francisco Tario. En este sentido, ambas oraciones, a pesar de transmitir un mensaje completo por sí mismas, forman una unidad conocida como párrafo. Un párrafo, entonces, será el conjunto de oraciones que aborden una misma temática. Cuando el punto y seguido se utiliza de manera adecuada, todas las ideas contenidas en cada oración son entendidas correctamente y, por lo tanto, el mensaje total del párrafo será comunicado adecuadamente.

Punto y aparte

El punto y aparte es una pausa mayor que la del punto y seguido. Cuando un párrafo ha sido terminado, es decir, cuando todas las ideas sobre un mismo tema han sido explicadas, se utiliza punto y aparte para indicar que se comenzará hablar de un nuevo tema en un párrafo nuevo. Por ejemplo:

De esta forma la literatura romántica significó una renovación de los valores estéticos y culturales, mismos que favorecieron la presencia de lo fantástico. En este aspecto es importante el trabajo de Hoffman y sus cuentos de horror donde figuran personajes como los autómatas y los vampiros; y el de los hermanos Grimm y sus cuentos que recuerdan que lo fantástico en el Romanticismo está fuertemente vinculado con el folklore.

En cuanto a España, es notable la producción de textos fantásticos que se dan a finales de siglo XIX. Enriqueta Morales señala que existen por lo menos dos razones para entender este fenómeno: la influencia en tierras ibéricas de la obra de Hoffman y la convivencia temática entre ciencia y religión. (Salazar 28).

Ambos párrafos abordan dos temáticas distintas: el primero está centrado en explicar el peso del romanticismo alemán en la literatura fantástica; el segundo se centra en lo fantástico en España. Podemos observar, entonces, que debido a que ambos abordan temas distintos, están separados por punto y aparte y conforman unidades (párrafos) diferentes.

¿Cómo entonces utilizamos el punto y seguido y el punto y aparte en la redacción de un texto completo? Un texto tiene como objetivo el desarrollo de un tema general; a partir de este, cada párrafo abordará una serie de temáticas particulares que permitirán explicar el tema general. Entonces, el punto y seguido se utilizará para separar las oraciones de un mismo párrafo, aquellas que hablan de una temática particular en concreto. Cuando se quiera introducir un nuevo subtema, se utilizará el punto y aparte para separarla del resto.

Punto final

Una vez que todas las ideas han sido desarrolladas y el texto cumple con su objetivo comunicativo, se pondrá punto final, de modo que solo tiene congruencia si el texto está completo, es decir, si no se percibe que falta algo más por explicar. Esto requiere experiencia en la redacción pues el desarrollo lógico del discurso (ir de lo general a lo particular y cubrir todos los subtemas) es una habilidad que se adquiere con el ejercicio constante de la escritura.

Autor

Escrito por Marcelo Jesús Salazar Martínez para la Edición #106 de Enciclopedia Asigna, en 11/2021. Marcelo es licenciado en Lingüística y Literatura Hispánica, actualmente estudia la maestría en Literatura Hispanoamericana con PNCP en la BUAP y se especializa en narrativa fantástica hispanoamericana de los siglos XIX, XX y XXI.