Biografía de Luca Pacioli

Luca Pacioli fue un religioso y matemático italiano. Se lo considera el padre de la contabilidad. Publicó Summa, el primer texto contable de la historia. No fue de las personalidades más populares del Renacimiento, sin embargo, dejó su huella e impronta en el mundo de los números. Sus proposiciones y metodologías siguen vigentes en la actualidad. Integró la orden franciscana. Fue amigo de Leonardo da Vinci y su profesor de matemáticas. Se desempeñó como profesor de matemáticas de los tres hijos de un acaudalado comerciante veneciano: Messer Rompiasi. Lo acompañó en varios de sus viajes de negocios y lo consideraron como un integrante más de la familia. Enseñó matemáticas en varias universidades de Italia. En su honor, cada 17 de diciembre, día en que finalizó de escribir su obra más trascendente, se festeja el día del contador en la Argentina.

1445

Habría nacido en el poblado toscano de Borgo Sansepolcro, en el seno de una familia muy humilde y de escasos recursos económicos, lo que le impidió acceder a la educación básica a temprana edad.

1467

Estudió en Venecia y trabajó como profesor de un acaudalado comerciante de origen judío.

Tomó clases de matemáticas con Doménico Bragadino, quien le abrió las puertas del conocimiento del álgebra y la geometría.

1471

Abandonó Venecia, tras la muerte de su protector, y se mudó a Roma donde se vinculó con un secretario del Papa.

1477

Estudió teología.

Ingresó a la Orden de San Francisco y más tarde se sumó a la Orden de los Frailes Menores, la rama más amplia de la Primera Orden de San Francisco, que creó San Francisco de Asís en 1209, en pleno enfrentamiento entre los ideales que pugnaban entre la pobreza evangélica y la institucionalización de los franciscanos.

1478-1480

Enseñó en las universidades de Perugia y de Pisa.

1494

Publicó el primer tratado contable de la historia titulado: Summa di arithmetica, geométrica, proporcionada y proporcionalita, popularmente llamada Summa y que contuvo el método de partida doble, o doble entrada, y contó con ilustraciones de su amigo y alumno Leonardo da Vinci.

Dicha metodología implicó la inclusión de los conceptos debe/haber, en dos columnas, y vincularlos a través de un cálculo contable. Esto suponía que la suma de los débitos efectuados debía ser la misma que los créditos.

Por reunir todo el conocimiento aritmético y matemático de su tiempo se consideró al libro una auténtica enciclopedia, que incluso se utilizó con una finalidad educativa oportunamente.

La parte dedicada a la contabilidad está contenida en 36 capítulos del mencionado tratado.

El sistema contable que creó se inspiró en los procedimientos que usaron los comerciantes venecianos en tiempos del Renacimiento.

Sus propuestas y métodos siguen usándose hoy en día, lo que nos habla a las claras de su mirada adelantada a su tiempo respecto de la materia de la contabilidad.

Legó una prolífica obra que incluyó libros contables, diarios, fecha de cierre de final de año, contabilidad de costos, éticas contables, balances, y la regla 72, que desarrolló un siglo antes que Napier y Briggs.

La mencionada regla es una fórmula que se emplea a instancias del ámbito financiero y que establece que la cantidad de años que se necesitan para duplicar una inversión se puede conocer dividiendo el número 72 por la tasa de interés anual devengada y expresada en porcentaje.

Por otro lado, la regla también se puede usar para realizar otros cálculos: tasas de interés de la deuda de una tarjeta de crédito, una hipoteca, un préstamo, o cualquier otro ámbito en el cual se registre un crecimiento a tasa fija, ello incluye la inflación de un país o el PBI.

Cabe destacarse que también puede calcularse a la inversa, es decir, cuando el inversor quiera conocer la tasa de interés que necesita para lograr sus objetivos.

La razón de su uso extendido en el tiempo radica en la sencillez de su aplicación, permitiendo su cálculo a través de una calculadora.

Por otra parte, resultaron fundamentales y un hallazgo sus comentarios y análisis respecto de la actividad comercial.

Advirtió y aconsejó que para hacer buenos negocios es necesario el capital, en tanto, lo más relevante es que los otros tengan confianza en la palabra del comerciante, es decir, que le crean, que cuente con buena reputación, porque de lo contrario, la gente desconfiará y le resultará más difícil cerrar acuerdos comerciales.

Asimismo, es crucial que sepa cómo calcular y gestionar sus cuentas, mantener el orden y el rigor en este aspecto.

Y finalmente ofreció un detalle pormenorizado del sistema de doble entrada, que en aquellos años se denominó método veneciano, la denominación posterior llegó en el siglo XVIII.

Cabe destacarse que, el sistema, enseñó a completar el memorial, el libro contable, el diario, como arreglar errores a través de notas cruzadas, cómo determinar el saldo, las pérdidas y el beneficio.

1496

Fue invitado a la corte de Milán por parte del duque Ludovico Sforza para que enseñe matemáticas. Aquí conoció y comenzó a trabajar con da Vinci, quien se desempeñaba como ingeniero y pintor.

1496-1508

Editó la obra De Viribus Quantitatis, que abordó las matemáticas, pero también la magia.

1500-1506

Impartió clases de geometría en la ciudad de Florencia, en la Universidad de Pisa.

Fue elegido superior de la orden franciscana en Romaña.

1509

Tradujo el libro denominado Elementos, de Euclides, y Ludo Scacchorum, un manual de ajedrez.

Publicó Sobre la proporción divina, un libro sobre matemáticas. La sencillez y claridad con la cual explicó los conceptos y las representaciones gráficas de da Vinci popularizaron dicho texto y hasta trascendió a los propios círculos matemáticos. Permitió adicionalmente difundir conceptos e imágenes geométricas.

19/06/1517

Falleció en la ciudad de Florencia, en Italia.


Escrito por Editorial para la Edición #0 de Enciclopedia Asigna, en 03/2013.