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Definición de la Huelga de Inquilinos - Causas, y Represión

Mercedes Roch
Lic. en Historia

Definición

En 1907, tras la constante alza del precio de los alquileres, los inquilinos de los conventillos porteños entraron en huelga negándose a pagar el alquiler y reclamando por la mejora de las condiciones sanitarias de los lugares que habitaban. Rápidamente, se sumaron a la lucha unas 120.000 personas, abarcando alrededor de 1000 conventillos.

Si bien se disolvió a los pocos meses de haber iniciado sin lograr mejoras significativas, este conflicto conocido como “huelga de los inquilinos” fue una de las luchas obreras de mayor relevancia en la época y constituyó un antes y un después en los reclamos por el derecho a la vivienda en Argentina.

Contexto histórico y causas determinantes

A finales del siglo XIX, en Argentina se terminó de consolidar la conformación del Estado nacional y la economía pasó a estar regida por el modelo agroexportador. Así, una de las principales consecuencias de los aspectos mencionados fue la gran oleada migratoria que recibió el país en aquel momento. La razón de ello estuvo dada porque, por un lado, el gobierno buscó promocionar la inmigración hacia la Argentina para favorecer el ingreso de mano de obra que trabajara las tierras y, por otro lado, al estar conformándose el ser nacional, se promovió la inmigración europea y blanca con la intención de crear al “argentino” dentro de los parámetros de lo que era considerado “modernidad” por los gobernantes.

De esta forma, producto de la promoción por parte del gobierno y de las necesidades económicas que apremiaban a los europeos, arribaron a la Argentina millones de inmigrantes, principalmente españoles e italianos, pero también rusos, franceses y alemanes, entre otros. Las migraciones fueron tan masivas que de dos millones de habitantes en 1869, se pasó a ocho millones en 1914. Esto lógicamente repercutió en el crecimiento de las ciudades y la consolidación de la clase obrera ya que, si bien se promocionaba el trabajo rural, muchos de los inmigrantes se quedaron a vivir en Buenos Aires, la ciudad capital. Desde ya que lo mencionado tuvo un impacto directo sobre la cuestión de la vivienda puesto que las ciudades no estaban preparadas para recibir a tal cantidad de personas.

Debido al colapso inmobiliario, los inmigrantes se fueron instalando en conventillos, es decir, casas de gran tamaño cuyas habitaciones eran alquiladas individualmente. Las condiciones de vida en esos sitios eran complejas ya que se asistía a situaciones de hacinamiento, sobre todo si se tiene en cuenta que los baños y los servicios debían ser compartidos por todas las familias que allí habitaban. Asimismo, el acceso al agua era difícil y muchas veces las habitaciones no tenían la ventilación necesaria.

El problema se agudizó cuando, a partir de 1905, el precio de los alquileres entró en un alza constante. Ante esta situación, los trabajadores comenzaron a organizarse para luchar contra la suba del precio de los alquileres que aniquilaba el salario obrero.

Medidas y represión del Estado

Para el año 1906, el precio de los alquileres continuó en alza y fue por eso que la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) llevó a cabo una campaña para luchar contra la constante suba. Asimismo, se creó la Liga de Lucha contra los Altos Alquileres e Impuestos. A pesar de ello, cuando en agosto de 1907 el Municipio anunció el aumento de impuestos, los arrendadores volvieron a subir los precios de las habitaciones de los conventillos.

Así, ante la situación del nuevo aumento, un primer conventillo declaró la huelga y sus arrendatarios se negaron a pagar el alquiler. A esa medida se fueron sumando otros conventillos y la huelga se extendió en otras grandes ciudades como Rosario y Bahía Blanca. Para octubre, dos meses después del inicio del conflicto, ya eran cerca de 1000 los conventillos que estaban en huelga. Las 120.000 personas que se manifestaron al respecto no solo demandaban la reducción de los precios de los alquileres, sino también la mejora de las condiciones sanitarias.

La respuesta del Estado hacia la huelga de inquilinos fue la represión policial y el desalojo. De hecho, un huelguista llamado Miguel Pepe resultó muerto producto de un enfrentamiento con la policía. Si bien la represión no paró las movilizaciones, hacia fines de noviembre el movimiento fue perdiendo peso ya que los inquilinos llegaron a acuerdos individuales con sus arrendadores y se pudieron lograr ciertas mejoras sanitarias. Aunque luego de la huelga de inquilinos los precios continuaron en ascenso, la misma constituyó un punto de inflexión respecto de las luchas por el derecho a la vivienda en la historia argentina.

Referencias bibliográficas

Suriano, Juan. La huelga de inquilinos de 1907, Buenos Aires, CEAL, 1983.

Yujnovsky Inés. “Vida cotidiana y participación política: «la marcha de las escobas» en la huelga de inquilinos, Buenos Aires, 1907”. Feminismo/s. N. 3 (jun. 2004). ISSN 1696-8166, pp. 117-134.

Autora

Escrito por Mercedes Roch para la Edición #110 de Enciclopedia Asigna, en 03/2022. Mercedes es Profesora y Licenciada en Historia, egresada de la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Maestranda en Estudios Culturales Latinoamericanos. Autora de Primeras (Editorial Malisia).