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Definición de Economía Naranja industrias culturales y creativas

Arturo Dubey
Lic. en Economía (UNAM)

La economía naranja es un modelo económico de desarrollo donde la creatividad y la innovación son elementos preponderantes para emprender un negocio, el cual tiene un alto valor por su propiedad intelectual y originalidad en sus diferentes procesos de producción. Un ejemplo de este tipo de empresas, son las que basan su proceso utilizando energías alternativas, así como aquellas que se dedican al arte, a la cultura, al entretenimiento y a la conocida industria del ocio, en esta última calificación se encuentran emprendimientos que usan las redes sociales como una herramienta para ganar dinero, muestra de ello son los influencers o creadores de contenido en youtube.

El término se le acuña al relacionista y diseñador inglés John Anthony Howkins, en su obra conocida “La economía creativa” publicada en el año 2001, un nuevo vocablo que tiene como finalidad identificar actividades que no eran consideradas como productivas en los modelos económicos y que sin lugar a duda aportan mucho al crecimiento, ya que brindan millones de empleos, inversiones, capitalización, adquisición de mayores reservas monetarias y otros tantos beneficios, una práctica que engloba todos estos beneficios es el cine, parte esencial de esta economía naranja.

A esta economía creativa se le considera como naranja por la asociación que tiene este color con el arte, principalmente con la pintura clásica, tono que se comenzó a utilizar hacia el 1800 para destacar abundancia y crecimiento, muchas pinturas de la época se reconocen por el excesivo uso del naranja para simbolizar la fertilidad, la opulencia y el bienestar.

El desarrollo de la economía creativa para identificar industrias culturales

Con el paso del tiempo el término fue aceptado por instituciones de renombre, utilizándolo para segregar dichas actividades y considerarlas ahora como de vital importancia para la economía de las naciones. En el 2013, fue cuando el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) identificó a la economía naranja en tres categorías empresariales, las cuales han tenido durante las últimas décadas un desbordado crecimiento, sin limitarse a mercados internos, a lo que numerosas marcas o prácticas se han internacionalizado:

1.- Industrias convencionales. Se identifican en este apartado los trabajos editoriales y todo lo relacionado al universo impreso, como periódicos, revistas y literatura, este tipo de industria ya se ha mudado también a la variante electrónica; en ese sector se integra todo lo audiovisual como el cine, la fotografía, el video, arte sonoro, industria musical, radio y televisión.

2.- Otras industrias. En este apartado se integran las artes visuales, conciertos, obras de teatro, danza, opera, diseño de modas, turismo cultural, arquitectura, museografía, ecoturismo y deportes, este último se ha transformado en todo un negocio esplendoroso, donde muchos de los clubes cotizan en bolsa de valores para obtener financiamientos, cada liga en sus diferentes prácticas aportan trabajo a miles de personas, tan solo en cada equipo de futbol americano laboran alrededor de 500 personas, sin contar proveedores y personal eventual.

3.- Nuevas economías naranjas. Dentro de estas actividades se considera el mundo digital, el multimedia, la creación de software, videojuegos y soporte de medios, estos son por lo regular negocios que han evolucionado por el avance tecnológico, tales como las plataformas que ofrecen servicios diversos para la industria.

Una interesante característica en la economía naranja, es que todos estos sectores se pueden combinar entre sí, uno puede surtir de ideas al otro, se pueden combinar servicios y crear alianzas estratégicas para poder acaparar mayor mercado, estos modelos de negocio aportan un fortalecimiento del sector cultural y artístico, el cual muchas veces no cuenta con apoyos, por ser minimizado en las políticas de crecimiento.

Las ideas en la economía naranja

Fomentar el conocimiento es la base de esta modalidad/propuesta, todo surge con una idea que se desarrolla para crear bienes y servicios que aportan bienestar; en este sentido la idea es el recurso a explotar; las ideas pueden venir de una sola persona o de varias. Cuando hay un equipo detrás se potencializan las acciones y se llegan concretar los proyectos con mayor facilidad.

La economía naranja ha tomado renombre por el fuerte impacto social que ha generado, no solo porque mantienen estables la tasas de desempleo y el poder adquisitivo, sino también porque se desarrollan personas consientes y educadas, tanto las que crean el contenido como las que lo consumen, y a partir de ello las acciones y decisiones de vida terminan en una abundancia que escala hacia todos los ámbitos.

Autor

Escrito por Arturo Dubey para la Edición #115 de Enciclopedia Asigna, en 08/2022. Dubey es Licenciado en Economía egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)